martes, 28 de junio de 2016

Unidad 6. Literatura de los siglos XI a XIV. La épica castellana. El Cantar de Mío Cid. ACTIVIDADES DE REFUERZO.


Elige la respuesta correcta entre las posibilidades que se ofrecen:

1.El zéjel y la moaxaja son formas poéticas propias de:
a)la lírica tradicional castellana;
b)los cantares de gesta;
c) la lírica popular de Al-Ándalus.

2.El tema más importante de la lírica arábigo-anadaluza es:
a)el histórico;
b)el amoroso;
c) el épico-legendario.

3.La literatura mozárabe fue creación de:
a)los musulmanes que habitaban Castilla;
b)los cristianos que habitaban Al-Ándalus;
c) los musulmanes de Al-Ándalus.

4.Un cantar de gesta es:
a)un poema lírico largo;
b)un relato histórico en verso;
c) una novela.

5.En los cantares de gesta medievales, el mundo narrado es:
a)una mezcla idealizada de historia y leyenda;
b)pura leyenda o invención del poeta;
c) rigurosamente histórico.

6.En el lenguaje del Poema de Mio Cid se emplea o emplean:
a)versos que forman tiradas;
b)prosa y verso con rima asonante;
c) solo prosa.

7.El tema principal del Poema de Mio Cides el de:
a)las hazañas del héroe castellano;
b)el amor del Cid hacia doña Jimena y sus hijas;
c) la recuperación de la honra perdida.

8.Por su origen social, el Cid es un caballero perteneciente a:
a)la alta nobleza;
b)la baja nobleza;
c) el pueblo llano.

9.Las cantigas de amigo son un género característico de:
a)la lírica primitiva castellana;
b)la lírica arábigo-andaluza;
c) la lírica galaico-portuguesa medieval.

10.La lírica medieval culta catalana sigue el modelo de:
a)la lírica arábigo-andaluza;
b)la lírica provenzal;

c) los cantares de gesta.
Unidad 6. Literatura de los siglos XI a XIV. La épica castellana. El Cantar de Mío Cid. ACTIVIDADES DE AMPLIACIÓN.

 1.Lee el siguiente poema y contesta las preguntas que hay a continuación:

¿Qué me queréis, caballero?
Casada soy, marido tengo.
Casada soy y a mi grado
con un caballero muy honrado,
bien dispuesto y bien criado, 5
que a más que a mí yo le quiero.
Casada soy, marido tengo.
Casada soy, por mi ventura,
más no agena de tristura;
pues hize yo tal locura, 10
de mí mesma me vengo.
Casada soy, marido tengo.
José María ALÍN
El cancionero español de tipo tradicional.Taurus

a)Justifica por qué el poema pertenece al género lírico.
b)Identifica el tema de la composición.
c) Los versos ¿son de arte mayor o menor? ¿qué clase de rima emplea el autor?
d)Explica la función poética del verso «Casada soy, marido tengo» .
e) Localiza la palabra que desempeña una función anafórica en el poema.

f) Comenta la actitud de la dama ante la demanda de amor del caballero.1
El Romanticismo.

1.- Introducción

El Romanticismo es un movimiento artístico europeo que surge en Alemania a finales del siglo XVIII, evoluciona en Inglaterra y se extiende por el resto de Europa. La base teórica del movimiento parte de los postulados filosóficos de Hegel, el Idealismo.
En 1776, se publicó en Alemania una comedia de que es autor Maximilian Klinger, cuyo nombre en alemán, “Sturm und Drang” terminó asignándose a un movimiento literario surgido entre los años 1770 y 1785, cuyos autores, se agruparon en torno a la figura de Johann Wolfgang Goethe (1749-1832), a través de la revista Athenäum.
Johann Wolfgang Goethe es el escritor alemán más importante y uno de los grandes genios de la literatura universal. Sus primeras obras están vinculadas al grupo Sturm und Drang. De hecho, participó en la redacción junto a Heder del ensayo “Sobre el estilo y el arte alemán” publicado en 1773; verdadero manifiesto del Sturm und Drang.
Su libro juvenil Los padecimientos del joven Werther (1774), novela epistolar que narra la historia de un amor no correspondido que provoca el suicidio del protagonista, tuvo un éxito extraordinario y es considerada como una de las principales manifestaciones literarias del Romanticismo. En toda Europa, la juventud vestía y hablaba como sus personajes.
Su principal obra, en la que trabajó casi toda su vida, es Fausto, largo y complejo drama poético-filosófico. En él se reflexiona sobre el destino humano a través de la historia del protagonista, que vende su alma al diablo a cambio de la sabiduría y la juventud.
Dentro de los autores alemanes del primer Romanticismo, sin duda alguna, el mayor representante es Friedrich von Hardenberg más conocido como «Novalis» (1772-1801), autor de los Himnos a la noche en el que llevó la poesía fuera de los cauces clásicos a una disolución en el seno de la tiniebla.
Posteriormente, una segunda ola de autores, Romanticismo tardío (Spätromantik) con autores como los hemanos Grimm o Hoffman, se alejan de la teorización primitiva y se dedican en mayor medida a la producción literaria.

Las nuevas formas literarias llegan a Inglaterra en el ocaso del siglo XVIII, considerándose como punto de partida del movimiento la primera edición de las “Baladas líricas con otros poemas” de Wordsworth y Coleridge (1798), y se desarrolla durante las primeras décadas del XIX hasta la muerte de Walter Scott en 1832, fecha aceptada como el final del la literatura romántica en este país.
Wordworth y Coleridge, principales referencias de los lakistas, publicaron su obra de manera anónima, tomando la naturaleza como tema básico de su poesía (primero como fondo de sus acciones y posteriormente como vehículo de revelación del alma) y planteando la obra como un experimento lingüístico en el que se trataba de comprobar hasta qué punto el lenguaje de las clases medias y bajas era apto para obtener el placer poético (según  se indica en una advertencia al principio de la obra).
Por otro lado, están los denominados poetas satánicos, Byron y Percy Shelley, toman la rebeldía contra el mundo y la sociedad como bandera. En el Don Juan, de Byron, se termina caricaturizando al propio Romanticismo estilística y temáticamente. Los poemas más sobresalientes de Shelley, en cambio, giran en torno a una rebeldía que toma caracteres de éxtasis, de elevación a un plano visionario y profético (Himno a la belleza intelectual, o Mont Blanc).
Al margen de ellos queda Keats, autor más conceptual cuya producción desarrolla el planteamiento de posicionar al poeta más allá de sus intereses y convicciones personales, para servir como vehículo de la expresión poemática de la realidad al público.
Y por otro lado se encuentra, Walter Scott, que comenzó su producción artística como poeta, pero el éxito lo alcanzó con la novela histórica que situaba la acción en la Edad Media.
Aunque de menor repercusión que en Alemania e Inglaterra, el Romanticismo en Francia también fructificó en autores como Víctor Hugo (Los miserables) o Alexandre Dumas (Los tres mosqueteros, El conde de Montecristo).

2.- Características de la literatura romántica.

2.1.- Características ideológicas.
El idealismo hegeliano, conlleva para los románticos una visión contradictoria de la realidad que les tocó vivir. Por un lado, estaba lo real, lo prosaico y lo cercano, y por otro, lo ideal, lo perfecto, lo absoluto. La antítesis entre realidad e idealismo es una de las bases de este movimiento artístico. Dicha contradicción conlleva un pesimismo generalizado en el arte romántico, y en sus autores conlleva además un sentimiento de frustración y desesperación cercano al nihilismo y a la angustia metafísica.
Contrariamente a los planteamientos artísticos de la centuria anterior, el irracionalismo se constituye en otra de las claves del pensamiento romántico. La razón se supedita a la pasión, lo que acarrea una literatura muy intensa y muy confusa, en la que adquieren peso específico los sentimientos propios del autor.
Esto nos lleva a la importancia desmedida que adquiere el individualismo y la visión subjetiva del mundo por parte del artista. Artista que nace y no se hace, según los románticos, y que debe transmitir el genio creador del “yo” que lleva dentro.
La insatisfacción que experimentan los autores románticos les lleva a evadirse de la realidad, desarrollando sus obras en lugares exóticos y en tiempos remotos (el lejano oriente/ Edad Media).
A su vez, la irracionalidad mencionada, acarrea la ruptura de cualquier encorsetamiento. El arte romántico se crea al margen de las normas (reacción al Neoclasicismo), y los héroes románticos se sitúan igualmente al margen de la sociedad. Son por lo general personajes marginales, aislados e incomprendidos.
La naturaleza como expresión de los sentimientos del autor, deja su forma idílica y pasa a ser una naturaleza desatada e incontrolable. La tormenta, el huracán, o la noche, son motivos recurrentes para los románticos (locus horribilis). Esta naturaleza truculenta, sumada al gusto irracional por lo sobrenatural, la magia y el misterio, desembocará en la literatura gótica y de terror, uno de los subgéneros más característicos del Romanticismo.
Pero a su vez, todo este intenso ideario se combina con una literatura cargada de reflexión social, filosófica o política, esta última entronca con un nacionalismo creciente obsesionado en las raíces de cada pueblo, que revitaliza antiguos poemas épicos y leyendas populares en contraposición, otra vez, al espíritu universalista ilustrado.

2.2.- Características formales.

En base a estos planteamientos, se origina una literatura en la que destaca la ausencia total de reglas, la renovación métrica, léxica y la exaltación retórica como principales características.
La ausencia total de reglas se cristaliza en un rechazo total a las férreas normas del Neoclasicismo. Desaparece la noción del arte moralizador y didáctico, del arte útil. Las creaciones románticas pretenden excitar fuertemente la sensibilidad del lector.
Se reniega también a copiar a los clásicos como modelo de perfección; copiarlos es faltar a la realidad para los románticos. La originalidad de la obra no está por tanto en la imitación (como en el Renacimiento o Neoclasicismo) sino en la originalidad (como en el Barroco).
En cuanto a la renovación métrica, se imponen nuevos ritmos acentuales, nuevas estrofas, composiciones polimétricas, la mezcla de géneros y el empleo indistinto de la prosa y el verso. Se rompe con la regla de las tres unidades en teatro, y en general, la literatura preferida para los románticos es la más antagónica a la clásica.
La renovación léxica parte de la base de que las voces más prestigiosas no son las de carácter latino o antiguo, sino las de mayor valor emotivo. En este sentido además, cobran especial relevancia las figuras de pensamiento y el lenguaje figurado, que suplantan la razón por la imaginación.
Por último, la exaltación retórica da como resultado la sobreabundancia de exclamaciones, frases entrecortadas, hipérboles…que  llenan de vehemencia sentimental y expresiva al mensaje.

3.- Romanticismo en España.

            Dos vías de entrada, Barcelona “El Europeo” revista de  actualidad literaria, y Cádiz con la producción de Nicolás Böhl de Faber.
            La eclosión del movimiento se produce en torno a 1832 cuando regresan los exiliados que se habían marchado por la represión absolutista de Fernando VII. Autores como Espronceda, Martínez de la Rosa o el duque de Rivas, los cuales habían experimentado en primera persona los cambios artísticos europeos. 
            Los autores se “dividen” en dos grupos según sus inclinaciones ideológicas. Así hay autores que muestran en su literatura una tendencia aristocrática, creyente y conservadora como Zorrilla, duque de Rivas o Mesonero Romanos, y otros más radicales en sus planteamientos como Larra o Espronceda.
           
El género lírico se afianza como la principal vía de manifestación del espíritu romántico en España. Los poetas pueden agruparse cronológica y temáticamente.
Cronológicamente, nos encontramos con tres grupos. Los primeros serían los autores nacidos a finales del XVIII, pertenecientes a clases sociales acomodadas y con una educación basada en los valores de la razón neoclasicista. Martínez de la Rosa, con su moderado eclecticismo y el duque de Rivas, que llegó a ser presidente de la RAE, son los más representativos de este grupo.
Los autores nacidos en la primera década del XIX, representan el arquetipo de poeta romántico, jóvenes acomodados en la clase media, con una irrefrenable ansia de libertad y de ruptura del orden establecido. El verdadero guía de este grupo sería Espronceda, y en él podría incluirse a Larra.
Por último, los autores nacidos en la segunda década del XIX siguen el magisterio de los anteriores en sus inicios, aunque el más destacable es José Zorrilla, cuya literatura es inscribe dentro de una línea ideológica conservadora.
En cuanto a la temática de sus obras, también puede hacerse una división de los vates de la época. Algunos autores desarrollaron una temática histórico-legendaria que supone un retorno a la tradición, a la Edad Media, a los valores tradicionales…que buscan la evasión en el ideal de una época pasada. Aquí estarían Zorrilla o el Duque de Rivas.
Por otro lado, desarrollando una temática acrecentadamente lírica en la que el amor es el tema principal desde la perspectiva propia de la angustia romántica, se encuentra Espronceda, que en su poesía trató los grandes temas románticos de la lucha contra las trabas sociales y de la defensa de la absoluta libertad individual. Desarrolla un estilo inconfundiblemente romántico: brillante, musical y efectista; expresión del temperamento apasionado (Canción del pirata, El canto del cosaco, El mendigo o El reo de muerte: personajes marginales con los que el poeta se identifica).
Pero también Espronceda escribió obras como El Estudiante de Salamanca o El diablo mundo, las cuales son obras narrativas con forma lírica.
En el género dramático, destaca formalmente la ruptura de los preceptos neoclasicistas en cuanto a actos, unidades, géneros…
Generalizando, se puede decir que en el teatro romántico destacan los papeles del héroe (ser misterioso marcado por el destino) y la heroína (ángel dulce, sumiso y apasionado). El tema fundamental es el amor absoluto, que termina por convertirse en un imposible que se suele resolver con la muerte. Y los motivos fundamentales del teatro romántico provienen del drama histórico.
Hay un considerable número de obras dramáticas representativas del movimiento, Los amantes de Teruel (Hartzenbusch), Don Álvaro y la fuerza del sino (duque de Rivas), La conjuración de Venecia (Martínez de la Rosa), Macías (Larra)…pero la más significativa de todas quizá sea el Don Juan Tenorio de José Zorrilla.
La obra de Zorrilla, eco del siglo de Oro, continúa con el desarrollo del mito del amante libertino en el romanticismo. La obra se divide en dos partes, una primera que podría considerarse como de “capa y espada”, en la que se aglutinan los motivos románticos como el misterio inicial del héroe, los elementos carnavalescos, los duelos, las peleas callejeras, las apuestas, el rapto, la muerte…en un despliegue inicial de acción y violencia.
La segunda de ellas, podría interpretarse casi como un drama religioso. La acción transcurre cinco años más tarde y está protagonizada por un héroe atormentado por los conflictos anteriores. Don Juan termina arrepintiéndose de su pecados y muere pidiendo clemencia a Dios, con lo que consigue la salvación de su alma, lo cual es una de las claves del éxito de la obra. Otro podría ser el personaje de doña Inés, que convierte a don Juan en el libertino salvado por amor.
La obra, escrita con un lenguaje prosaico y sencillo, versos naturales que resuenan en la memoria y se retienen fácilmente, fue muy del gusto popular.
En el género narrativo, se desarrolla una corriente de evocación histórica siguiendo los pasos de Walter Scott, pero lo más representativo del género es la pintura de costumbres, un costumbrismo que alaba los valores tradicionales y que, excepto en el caso de Larra, muestra una casi imperceptible intención crítica.
Larra, en cambio, representa el ideal del verdadero romántico español. Como prosista, destacan especialmente sus Artículos periodísticos, los cuales pueden agruparse temáticamente en:
Artículos de crítica literaria – Mostrando especial interés en el espectáculo teatral y todo el negocio que se mueve alrededor de este.
Artículos de costumbres – De carácter crítico e irónico, alejados totalmente de la nostalgia del costumbrismo imperante. En estos se realiza un análisis mordaz, satírico y pasmosamente lúcido de la sociedad española, anclada en los valores tradicionales más profundos. Para ello se utiliza una prosa fluida y directa salpicada de fina ironía.
Artículos políticos – En los cuales se habla de temas como la pena de muerte, la libertad de imprenta, el pujante avance carlista, etc…
Suelen presentar todos ellos una estructura tripartita que parte de una exposición inicial de carácter general, pasa por una parte central de ejemplificación concreta, y concluye con una reflexión final que puede ir de lo más prosaico a alcanzar el plano existencial  que deja entrever su concepto desengañado y trágico de la vida.

4.- Romanticismo tardío. Bécquer y Rosalía de Castro.

La obra poética de Gustavo Adolfo Bécquer abre las puertas de la poesía contemporánea por su intimismo y pureza. El autor se aleja del efectismo romántico generalizado y se basa en la lírica alemana iniciadora del movimiento y en las canciones populares andaluzas, breves y de suave musicalidad.
Destacó como poeta y como prosista. Las Rimas se trata de una poesía intensa y emotiva expresada con un estilo que busca la perfección formal a través de la sencillez, sin excesos retóricos. El centro lírico de su poemas es la descripción de sus sentimientos. En general emplea el verso asonante y la variación estrófica.
Las Leyendas son narraciones fantásticas ambientadas en su mayor parte en la E.M. que sirven como vehículo de expresión de sentimientos y emociones íntimas mediante una prosa lírica.
Por su parte, Rosalía de Castro crea una poesía romántica intimista y melancólica, que se inspira en la sencillez y musicalidad lírica tradicional. Gran parte de su obra fue escrita en gallego; en castellano se publicó En las orillas del Sar. Sus libros escritos en gallego la convierten en el símbolo del Rexurdimiento o romanticismo gallego.

5.- Conclusión.


El Romanticismo es un periodo complejo tanto desde el punto de vista histórico como desde el Literario. Es un movimiento íntimamente ligado a la política y a la sociedad de la época. Los convulsos cambios políticos y económicos del momento explican también los cambios literarios.
Texto argumentativo.

Los padres quieren evitar a toda costa el aburrimiento de sus hijos y por eso programan sus vidas para mantenerlos ocupados…pero en realidad las horas vacías son las que enseñan a sus hijos a crear su propia felicidad.
Al igual que hablamos de las ventajas de poner deberes, hoy toca hablar de las desventajas, sobre todo de las que se basan en la repetición y en la filosofía del “más de lo mismo”; hojas enteras de operaciones interminables de matemáticas, redacciones, ejercicios de lengua o lecturas obligatorias con el objetivo de alcanzar competencias básicas. Y esto, está demostrado, que es un gran error de cara al desarrollo intelectual, emocional y personal.
Todo el mundo quiere que demos lo mejor de nosotros mismos y que estemos muy bien preparados para enfrentarnos a la sociedad competitiva que nos toca vivir. Por eso, desde bien pequeños nos planifican los horarios al milímetro: clases de inglés  (¡fundamental!), actividades deportivas (¡imprescindibles!), training en cálculo mental (¡clave para el desarrollo!), deberes extraescolares (¡les viene genial!). Estas son algunas de las intensas actividades.
Sumando las largas jornadas escolares y un par de horas de deberes al día, no tenemos tiempo para jugar, relajarnos o estar con la familia y amigos, y esto, queridos profesores, es un error.

Florentino García Aznar.
2º ESO- B.

Junio 2016.

martes, 11 de noviembre de 2014

Romancero. Prueba de lectura.

I. ROMANCE DE LA SEDUCCIÓN DE LA CAVA.

1.- En el romance se nos habla de los sentimientos de don  Rodrigo, el último rey godo, hacia la Cava, la hija del conde don Julián ¿Qué nos cuenta concretamente?
2.- ¿Qué personajes aparecen citados en el poema? ¿Cómo son caracterizados?
3.- Finalmente, ¿de qué traición se habla en los cuatro últimos versos?

II. ROMANCE DEL REY MORO QUE PERDIÓ VALENCIA.

1.- ¿Contra quién se enfrenta el Cid?
2.- ¿Qué pide el Cid a su hija?
3.- ¿El romance ofrece un final del enfrentamiento? ¿Podemos deducir quién es el vencedor? Justifica tus respuestas.

III. ROMANCE DE LA PÉRDIDA DE LA ALHAMA.

1.- Al inicio se nos presenta a un rey moro que está paseando. ¿Por dónde?
2.- ¿Qué noticias recibe el rey moro?
3.- ¿Por qué mata al mensajero?
4.- ¿Qué verso se repite como estribillo? ¿Crees que pretende comunicar algún sentimiento?

IV. ROMANCDE DE ROSAFLIDA Y MONTESINOS.

1.- El romance nos habla del castillo de Rocafrida. ¿Dónde se halla?
2.- ¿Cómo es el castillo?
3.- ¿Qué número simbólico se repite?
4.- ¿De quién está enamorada Rosaflorida? ¿Qué le ofrece a este caballero?

V. ROMANCE DEL CONDE ARNALDOS.

1.- El poema presenta una escena misteriosa en la que se menciona una extraña embarcación que ve el conde. ¿Cómo se describe esta embarcación?
2.- ¿Qué repercusiones tiene en la naturaleza el canto del marinero que dirige la galera?
3.- ¿Qué le pide al marinero?
4.- ¿Consideras que el romance ofrece un final sugerente? ¿Por qué?

VI. ROMANCE DEL ENAMORADO Y LA MUERTE.

1.- ¿Quién entra en el aposento?
2.- ¿Qué le pide el enamorado?
3.- ¿Qué dos versos expresan la ansiedad del enamorado, que debe aprovechar el tiempo que se le concede?
4.- ¿El personaje logra abrazar a su amada?
5.- ¿Qué se le indica al enamorado, con la expresión "la hora está cumplida"?

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Momo. Prueba de lectura.


Lee el siguiente fragmento y responde a las preguntas que se formulan a continuación.

 

“--Hola. Soy Bebenín, la muñeca perfecta.
   Momo se retiró asustada, pero entonces contestó, casi sin querer:
   --Hola; yo soy Momo.
   De nuevo, la muñeca movió los labios y dijo:
   --Te pertenezco. Por eso te envidian todos.
   --No creo que seas mía--dijo Momo--. Más bien creo que alguien te habrá olvidado.
   Tomó la muñeca y la levantó. Entonces se movieron de nuevo los labios y dijo:
   --Quiero tener más cosas.
   --¿Ah, sí?--contestó Momo, y reflexionó--. No sé si tendré algo que te vaya bien.
Pero espera, que te enseñaré mis cosas y podrás decir qué te gusta. […]
     --Toma--dijo--, es todo lo que tengo. Si hay algo que te gusta, no tienes más que decirlo.
   Y le enseñó una bonita pluma de pájaro, una piedra de muchos colores, un botón dorado
y un trocito de vidrio de color.
La muñeca no dijo nada y Momo la empujó.
   --Hola--sonó la muñeca--. Soy Bebenín, la muñeca perfecta.
   --Sí--dijo Momo--, ya lo sé. Pero querías escoger algo. Aquí tengo una bonita casa de
caracol. ¿Te gusta? […]  

 Al cabo de un rato, Momo tuvo una sensación que no había sentido nunca antes. Y porque
le era completamente nueva, tardó en darse cuenta de que era aburrimiento. […]
   Momo por fin apartó la vista de la muñeca y se asustó un poco. Porque muy cerca había un
elegante coche gris ceniza, de cuya llegada no se había dado cuenta. Dentro del coche había
sentado un hombre que llevaba un traje de color de telaraña, un bombín gris en la cabeza y
que fumaba un pequeño cigarro gris. También su cara era cenicienta. […].
   En esto el hombre abrió la portezuela del coche, se apeó y fue hacia Momo. En la mano llevaba
una cartera gris plomo.
   --Qué muñeca tan bonita tienes--dijo con una voz sorprendentemente monótona--. Todos tus
amiguitos te la envidiarán.”

 

1.- Contextualiza convenientemente el pasaje: cuándo ocurre y cómo se resuelve (haz referencia a la confesión final del agente y explica por qué se produce).

2.- Explica las situaciones por las que pasan Beppo Barrendero y el señor Fussi, el barbero, con los hombres grises.

3.- Explica qué es La Casa de Ninguna Parte, quién la habita, cómo llega Momo a ella y qué encuentra en su interior.

4.- En el diálogo entre Momo y el hombre gris se habla acerca del materialismo, el consumismo y el sentido de la vida en la sociedad moderna. Explica qué se dice acerca de estos temas y expón tu opinión razonada al respecto.

La llamada de lo salvaje. Prueba de lectura.


Lee el siguiente fragmento y responde a las preguntas que se formulan a continuación.

 

“Era la primera vez que Buck fallaba, lo que era motivo suficiente para enfurecer a Hal, que cambió el látigo por el garrote. Bajo la lluvia de golpes brutales que le caían encima, Buck se negó a moverse. Al igual que sus compañeros, apenas podía levantarse; pero con la diferencia de que él había decidido no hacerlo. Tenía el vago presentimiento de un desastre inminente. Lo había sentido muy intensamente cuando se habían arrimado a la orilla y ya no lo había abandonado. Como si al sentir bajo las patas la capa fina y quebradiza de hielo se le hubiera manifestado el presentimiento de que un desastre les esperaba en el lugar adonde su amo pretendía llevarlo. Se negó a moverse. Tanto había sufrido y tan extenuado estaba que los golpes no le dolían. Y según continuaban cayéndole, la chispa de la vida en su interior oscilaba y se atenuaba. Estaba a punto de apagarse. El se sentía extrañamente embotado. Era consciente, pero como desde muy lejos, de estar recibiendo golpes. Las últimas sensaciones de dolor se extinguieron. Ya no sentía nada, aunque alcanzaba a oír, muy débilmente, el impacto del garrote contra su cuerpo. Pero ese cuerpo le parecía tan distante que ya no era el suyo.

Y entonces, de pronto, sin advertencia previa y emitiendo un grito inarticulado como el de las fieras, John Thornton se abalanzó sobre el hombre que empuñaba el garrote. Hal se tambaleó y retrocedió como si le hubiera sorprendido un árbol en su caída. Mercedes se puso a chillar. Charles levantó la vista vagamente confundido, se secó los ojos lacrimosos, pero el entumecimiento no le dejó levantarse.

John Thornton, luchando por mantener el control de sí mismo porque estaba poseído por una rabia convulsiva que le impedía hablar, se plantó delante de Buck.

 

1.- Contextualiza convenientemente el pasaje.

2.- En el fragmento se menciona a un personaje llamado John Thorton. Indica quién es y qué relación tiene con Buck en la novela.

3.- Describe cómo es el desenlace final de la obra y qué relación tiene con el título de la misma.

4.- Redacta tu opinión personal razonada acerca de la obra. Qué te ha gustado más y qué resaltarías de ella.

El Hobbit. Prueba de Lectura


1.- Lee el siguiente pasaje y contextualízalo convenientemente:

“Vengo de debajo de la colina, y por debajo de las colinas y sobre las colinas me condujeron los senderos. Y por el aire. Yo soy el que camina sin ser visto.
[…]
-Yo soy el descubre-indicios, el corta-telarañas, la mosca de aguijón. Fui elegido por el número de la suerte.
- Yo soy el que entierra a sus amigos vivos, y los ahoga y los saca vivos otra vez de las aguas. Yo vengo de una bolsa cerrada, pero no he estado dentro de ninguna bolsa.
[…].

-Yo soy el amigo de los osos y el invitado de las águilas. Yo soy el ganador del anillo y el Porta Fortuna; y yo soy el jinete de Barril -prosiguió Bilbo comenzando a entusiasmarse con sus acertijos.
-¡Eso está mejor! -dijo Smaug-. ¡Pero no dejes que tu imaginación se desboque junto contigo!”.

2.- Explica, de entre todos los “títulos” que se autoimpone Bilbo, en qué consisten los dos que están subrayados (a qué momentos hacen referencia).

3.- En el pasaje se hace referencia a un juego de acertijos. Explica en qué otro momento de la novela Bilbo juega a los acertijos, con quién, y qué acertijo termina haciendo Bilbo para ganar el juego.


4.- Explica qué es la batalla de los cinco ejércitos. Por qué se desencadena y cómo termina resolviéndose.

martes, 28 de octubre de 2014

LA ROSA DE LOS VIENTOS. 2º ESO

CABALGAR SOBRE EL MAR. Rafael Alberti.
1.- ¿Qué sensaciones le inspira el mar al autor?
2.- Copia las exclamaciones.

ADOLESCENCIA. Juan Ramón Jiménez.
1.- ¿Por qué quiere abandonar el pueblo el adolescente?
2.- ¿qué va buscando?
3.- Cuenta las sílabas de los ocho primeros versos. Señala las sinalefas y las diéresis.

LA CANCIÓN DEL PIRATA. Espronceda.

1.- ¿Con qué palabras se describe el navío del capitán pirata en la primera estrofa?
2.- ¿Qué características tiene ese navío según se indica en la primera estrofa?
3.- ¿En qué momento del día ocurre la acción del poema? ¿Cómo lo sabes?
4.- ¿Dónde se puede oír el viento y qué produce en el mar?
5.- ¿Qué está haciendo el capitán pirata y qué ve?
6.- ¿A quién canta el pirata y qué le dice?
7.- ¿qué indica el estribillo respecto al capitán pirata?

LA AURORA. García Lorca.

1.- ¿Qué le ocurre a la luz de la aurora cuando trae el nuevo día?
2.- ¿Cómo son las palomas, las aguas (v.4) y los nardos (v.8)?
3.- ¿Qué visión nos ofrece el poeta
-del dinero (vv.11-12):
-de las leyes (v.15):
-del trabajo (v.16):
-de la ciencia? (v.18):

RIMAS. Bécquer.

1.- Resume la primera rima:
2.- En la segunda rima ¿qué estaría dispuesto a dar el autor a cambio de un beso?
3.- ¿Qué sentimiento expresa en el último poema?

ODA A LA TRISTEZA. Neruda.

1.- ¿Qué es la tristeza para el poeta?
2.- ¿Con qué animales lo relaciona?
3.- ¿Qué sensaciones producen en ti esos animales?

NADIE ESTÁ SOLO. Goytisolo.

1.- ¿De qué hombre nos habla Goytisolo?
2.- ¿Qué le ocurre a ese hombre?
3.- ¿A quién se dirige el poeta y qué pretende con sus preguntas?
4.- ¿Cómo se produce la solidaridad con los que sufren?



LOS MOTIVOS DEL LOBO. Rubén Darío.

1.- Haz una lista de los sustantivos y adjetivos que le aplica al lobo.
2.- Cuando san Francisco le recrimina al lobo su maldad ¿qué responde este?
3.- ¿A qué pacto llega este con el lobo y con la gente?
4.- ¿Cuáles son las reglas franciscanas que pone en práctica el lobo?

ROMANCE DEL DUERO. Gerardo Diego.

1.- ¿Qué representa el río para el poeta y por qué?
2.- ¿De qué se lamenta el escritor?
3.- ¿En qué se basa el autor para identificar el río, el fluir del tiempo, el pasado, la sabiduría y el amor?

UN SONETO ME MANDA HACER VIOLANTE. Lope de Vega.

1.- ¿De qué trata el poema?
2.- ¿En qué consiste su originalidad?


Copia el poema que más te haya gustado del libro y a continuación explica qué es lo que más te ha gustado de él.




jueves, 16 de mayo de 2013

T. 13. El teatro europeo en el siglo XX. Teatro de compromiso y teatro del absurdo


Contexto

1.1.Cambios históricos

El siglo XX arranca con una situación en pleno proceso de cambios, que se consolidarán durante el siglo, y que supone el proceso de la Bélle Epoqué, momento de avances industriales, en medios de comunicación y una cierta euforia, a una Primera Guerra Mundial que rompe con todas las estructuras preestablecidas, tanto de sistemas de gobierno como de formas de pensamiento. A comienzo del siglo XX los gobiernos europeos sostenían que tener el poderío industrial era la clave para llegar a conquistar el mundo, por lo que los países con economías débiles durante el siglo XIX, intentarán equipararse en materia industrial a la próspera, por entonces, sociedad británica. En este contexto se consolida como potencia mundial E.E.U.U. definitivamente. También Japón se sumará al tren del progreso y emerge como una nueva potencia económica e industrial.

En cuanto a conflictos bélicos, las dos Guerras Mundiales marcarán el siglo XX económica y políticamente. Durante el período de entreguerras van surgiendo los fascismos y comunismos, gobiernos de carácter totalitario que surgen ante una situación de crisis y una creencia en la necesidad de gobiernos fuertes, que defiendan la nación de las agresiones exteriores. Así Hitler ganó unas elecciones democráticas y Mussolini pudo tomar el poder en Italia.

En la Segunda Guerra Mundial participan también dos de las potencias emergentes del momento, USA y Japón, cuya competencia se solventará con el estallido de la primera bomba atómica en la ciudad japonesa de Hyroshima y Nagasaki, en 1945.

Contexto literario

El siglo XX había comenzado con la consolidación de la gran revolución cultural y artística de las vanguardias. En las artes plásticas, el expresionismo, el cubismo y el fauvismo cuestionaron las reglas de composición clásicas arguyendo que había múltiples maneras de ver la realidad, de representarla y de recrearla. En literatura, se rompió la narración tradicional mediante las innovaciones técnicas y el nuevo uso del lenguaje. En música, el gran cambio fue el abandono de la tonalidad.

La Segunda Guerra Mundial supuso el final del desarrollo de las vanguardias artísticas debido, entre otros factores, a la revolución tecnológica.

El Existencialismo, corriente filosófica fundada por Sartre que se planteaba temas como la existencia del hombre en el mundo, temas que tienen que ver con el dónde vamos, de dónde venimos, la razón de vivir, existencia o no de Dios y el miedo a la muerte, marcará el arte y la literatura de la época, dotándolas de un tinte pesimista generalizado.

A partir de los años 50 se desarrolla la literatura del absurdo, cuyos autores tratan lo mismo que los existencialistas, pero partiendo de situaciones increíbles o absurdas, para demostrar la irracionalidad de la vida, sobre todo a través del teatro. El absurdo convive con el esteticismo y decadentismo evasivo decimonónico que aún se mantiene, mientras que surge una nueva tendencia, muy intelectual, que analiza la realidad de una forma muy fría, sin sufrimiento y carente de emociones. 

  1. Teatro europeo en la primera mitad del s. XX.

2.1.Tendencias en el teatro europeo de la época

A comienzos del siglo XX predomina la tendencia teatral realista y naturalista, continuación de la Alta Comedia burguesa triunfadora en la segunda mitad del siglo XIX. Se trata de la forma más comercial del teatro, cuya intención es reflejar exactamente los ambientes y los caracteres de la realidad. Esta tendencia se basa en el postulado de que los decorados deben proporcionar al espectador la ilusión de realidad y que el actor ha de vivir el personaje como si fuera auténtico, como si fuera la misma persona. De este modo, se cumple el objetivo de que el espectador olvide que está en el teatro.

Aunque este tipo de teatro, de éxito asegurado, se sigue representando a lo largo del siglo XX, durante las primeras décadas de este siglo se va a ir produciendo una constante renovación de las tendencias escénicas, debido sobre todo a la aplicación a los montajes teatrales de diferentes avances técnicos y a la influencia del cine. En este contexto aparecerán, pues, diferentes tendencias teatrales renovadoras en el primer tercio del siglo XX, entre las que destacan el teatro simbolista, el teatro expresionista, el teatro épico de Brecht o el teatro de la crueldad.

2.2.Los grandes renovadores: Brecht y Artaud.

En cuanto al teatro épico, está íntimamente relacionado con muchos autores que plantean el empleo del teatro como un medio para transformar la sociedad, para expresar una concepción dialéctica de la vida y el mundo. Esta forma de entender el teatro también va a suponer una ruptura con el teatro naturalista que, ideológicamente, tiende a ser conservador. En la Rusia soviética, por ejemplo, la sólida tradición teatral se puso al servicio del proletariado, con los grandes montajes de masas de Meyerhold, como Asalto al palacio de invierno (1920), mientras que en Occidente, destacan las figuras de Piscator y Brecht. El alemán E. Piscator desarrollan esta tendencia de teatro político, cuyo objetivo principal, más que la calidad artística del espectáculo, es denunciar las situaciones de miseria o injusticia.

En esta misma línea, adquiere una especial importancia la obra de Bertolt Brecht (1898 -1956), cuyo tratamiento original y distanciado de los temas sociales y de los experimentos revolucionarios ha influido enormemente en la creación y en la producción teatral moderna. Las primeras obras del alemán, que trabajó con Piscator, se encuadran en el expresionismo. Más tarde desarrolla su teatro épico, cuyo único tema es despertar las conciencias ante la injusticia social. Rechazando los métodos del teatro realista tradicional, desarrolló el teatro épico, porque prefería una forma narrativa más libre que redujera la respuesta emocional del público y le obligara a la reflexión y el distanciamiento.

Para conseguir ese distanciamiento entre el público y la obra representada, Brecht se valdrá de algunos recursos escénicos, como contar de antemano lo que va a suceder, para que el espectador no se deje llevar por la intriga del argumento; romper la acción mediante canciones, en cuyas letras se invita al público a reflexionar sobre algunos de los aspectos tratados en la obra; hacer aparecer en escena carteles que inviten a la reflexión o que sirvan para subrayar algunas de las ideas vertidas por boca de los actores; y el empleo de máscaras, con las que se trata de dificultar la identificación de espectador y personaje. Con ello se introducen en la escena diferentes formas de interrupción de la continuidad del argumento -la narración deja de ser lineal, al estilo de los montajes cinematográficos- que provocan la sorpresa y la conmoción del espectador, llamando su atención constantemente sobre las posibilidades reales y concretas de transformación de la vida tal y como le es impuesta.

En el contenido de las obras de Bertold Brecht destacarán una serie de elementos temáticos, como el reflejo de la condición del ser humano en medio de las contradicciones sociales, la lucha constante entre el bien y el mal, estando siempre personificado el mal en el mundo dominado por el dinero y por la explotación de los más débiles. Por lo tanto, los protagonistas de sus obras no van a ser héroes perfectos sino seres contradictorios o incluso negativos, personajes de unas obras que adoptan la forma de parábolas con un sentido crítico. La “moraleja” nunca va a ser evidente ni directa sino que debe ser extraída por el espectador, deduciéndola de la actuación de los personajes. Fiel a este propósito didáctico, se hallan sus obras, ambientadas en el pasado como Madre Coraje y sus hijos (1937) o Vida de Galileo (1939); en el presente como El señor Puntila y su criado Matti (1940), o en lugares exóticos, reflejados en La buena persona de Sezuán, (1940).

Tuvo que abandonar Alemania tras el triunfo nazi debido a sus ideas comunistas. Vivió en Europa y Estados Unidos y llegó a trabajar en Hollywood. A su regreso, se instaló en Alemania Oriental y fundó su propia compañía, el Berliner Ensemble, en 1949.

En definitiva, la denominación teatro épico contradice la teoría poética aristotélica, según la cual teatro y narración son dos formas bien diferenciadas de estructurar un texto: el drama (mímesis directa), desarrollado por los hombres presentes -los actores- que "viven" al personaje y por el personaje; la épica (mímesis indirecta) como el discurso de un narrador que organiza las anécdotas en determinadas coordenadas espacio-temporales. Drama y épica son, en la lógica aristotélica, dos organizaciones lingüísticas especificas y, por tanto, distintas.

Pero en la historia de estos géneros, anteriormente a nuestro siglo -donde tienden a fusionarse-, hay múltiples ejemplos de asimilación entre ambos. En la transmisión oral de las epopeyas homéricas, los rapsodas, acompañando su estilo recitativo, tendían a dramatizar los episodios mediante gestos, movimientos y cierta declamación politonal. Textos como el Fausto de Goethe, que, escrito según los cánones dramáticos, con diálogos, estructuración en escenas y acotaciones escénicas, -también responde a estas características el Manfred de Lord Byron- ha obtenido su efecto máximo como texto para ser leído y no para ser representado. Por lo demás, existen múltiples ejemplos de pasajes "dramáticos" en textos narrativos (coloquio entre Héctor y Andrómaca, Canto VI de La Ilíada) y elementos épicos en ciertos monólogos donde personajes teatrales relatan acontecimientos ocurridos fuera de escena.

En el caso del teatro épico de Brecht, es la representación teatral la que se aleja de lo dramático y se acerca a lo épico.

En el teatro épico no interesa presentar intrigas sino presentar situaciones. Presentar no significa "representar" en el sentido dramático, tradicional, sino descubrir las situaciones, distanciándolas mediante la ruptura de los desarrollos.

Siguiendo la categorización de Umberto Eco, diríamos que las obras de Bertolt Brecht son "abiertas", ya que en ellas se abandona la única de las tres unidades dramáticas aristotélicas que se mantuvo después de la revolución teatral renacentista de Lope de Vega y Shakespeare. El teatro épico carece de unidad de acción, con una fábula fragmentada, discontinua, estructurada por un narrador que posee una clave para el análisis de la sociedad, y cuya reconstrucción debe recomendarse al espectador.

La obra es receptáculo de interpretaciones críticas, provoca la diversidad de lecturas de tantos espectadores como sean los enfrentados a las situaciones presentadas. Brecht provoca la reflexión del espectador, desde el espacio escénico no se impone la emocionalidad o la identificación, que asimilan la visión del espectador con la del protagonista. El teatro épico genera un "arte del espectador", quien debe moralizar (abstraer, teorizar) su propia situación social al compararla con los modelos puestos en escena. Hay en este ejercicio del teatro dos historicidades puestas en juego, la del espectador y la de la obra. No habrá verdadera comunicación, de la escena hacia la sala, mientras el trabajo teatral no se muestre como efecto estético provocador de otro efecto ideológico. Por eso Bertolt Brecht dice que su teatro divide al público en lugar de fusionarlo.

Así, el teatro épico es dialéctico, ya que, representando el mundo, constituye una propuesta de cambio del teatro, pero también de la realidad.

Otro grande en la historia del teatro del siglo  es el francés Antonin Artaud (1896 -1948), que militó inicialmente en el surrealismo y convertiría en uno de los teóricos más revolucionarios e influyentes del teatro europeo del siglo XX. En sus dos obras fundamentales, Manifeste du théatre de la cruauté (1932) y Le Théatre et son double (1938), Artaud defiende una comunión entre el actor y la audiencia, una mezcla mágica de gestos y sonidos y una escenografía e iluminación inusuales; todo ello combinado para crear una forma de lenguaje superior a las palabras y capaz de impresionar al espectador con su lógica. Se trata de la corriente denominada Teatro de la crueldad. El teatro de la crueldad pretende que el espectador sea consciente de la violencia que domina las fuerzas naturales y su propio interior. Para ello, propone un teatro basado en el gesto, la danza y el movimiento, y no en la palabra o en la acción. Basándose en lo irracional y mágico, busca el trance del espec tador, cuyo inconsciente quiere liberar sumergiéndolo en chocantes imágenes físicas. Se inspira en el teatro ritual oriental. El teatro, así, adquiere un único valor: su relación atroz y mágica con la realidad y el peligro, proclama Artaud en su Manifiesto, donde pide para la puesta en escena nuevos sonidos musicales, ruidos insoportables, desgarradores; luces opacas, densas, tenues; suprimir la escena y la sala, el decorado y las piezas escritas.
 Por lo tanto, la importancia del texto literario se reduce considerablemente. Para Artaud lo importante es el espectáculo total, integrado por el texto literario pero también por la música, las luces, los gestos, el maquillaje y cualquier otro código extralingüístico que pudiera usarse. De todos esos elementos, el texto literario, la palabra, puede no ser siquiera el más importante e incluso puede estar ausente (obras sólo gestuales). Además, Artaud pretende recuperar con sus espectáculos los orígenes del teatro (ceremonia religiosa, rito, fiesta...) y para eso introduce en ellos elementos mágicos, religiosos y festivos (bailes, música...), que invitan al espectador a liberarse. En definitiva, se pretende acabar con la pasividad del espectador tradicional, provocándolo con imágenes violentas (de ahí el nombre de “teatro de la crueldad”) y obligándole a participar en el proceso de comunicación bilateral que debe ser el espectáculo teatral. Con estas teorías, el texto pierde casi todo su valor y la figura clave del montaje y la representación no será ya el dramaturgo, sino el director escénico.

  1. Evolución del género dramático en la 2ª ½ s. XX.

Teatro del absurdo: Ionesco y Beckett.

La renovación del género dramático continúa con renovado vigor tras 1945. Es más, la última guerra, que se viene a añadir a la ya catastrófica historia del siglo XX, estimula la búsqueda de nuevas formas teatrales que puedan expresar todas las sensaciones de la angustia y la desesperación de los europeos a mediados de siglo. Por ello, la tendencia predominante es el teatro existencial, igual que en novela. El existencialismo es la respuesta inmediata al sentimiento de vivir en un mundo sin sentido, y la consiguiente angustia, que se experimenta tras la Segunda Guerra Mundial. Sus desoladoras conclusiones son que cualquier acción humana es absurda e inútil, incluidos el sacrificio y el sufrimiento.

En este punto y como desarrollo del teatro existencial aparecerá el denominado teatro del absurdo, término acuñado en 1961 por el crítico británico Esslin. Los dramaturgos del absurdo no discuten sobre lo absurdo de la condición humana, a la manera de los existencialistas, sino que lo presentan por medio de imágenes y escenas. Para lograrlo, diluyen la trama o historia delimitada, así como la línea cronológica, y realizan una escasa o nula caracterización de los personajes, a los cuales los harán mantener diálogos incoherentes y persistirá una atmósfera de pesadilla

En general, basan sus dramas en la protesta y la paradoja, critican el orden social y la condición humana, pero no de una forma racional y desapasionada, sino como un grito desesperado y frenético. En cuanto a la estructura, con frecuencia es circular, terminando como empezó, de modo que da la sensación de que no hay progreso ni desarrollo. El lenguaje se devalúa, se abandona la lógica discursiva y se asume la lógica poética de la asociación.

En definitiva, el espectador difícilmente puede identificarse con unos personajes cuyas motivaciones son incomprensibles. Los dos grandes dramaturgos de esta tendencia son dos autores que escriben en francés: Beckett y Ionesco.


El irlandés Samuel Beckett (1906-1989), Premio Nobel en 1969, fue galardonado sobre todo por  Esperando a Godot (1953), en la que dos protagonistas Estragón y Vladimir, dialogando sin sentido, esperan inútilmente a otro, Godot, del que nada se sabe. En otras obras los personajes aparecen metidos en cubos de basura (Final de partida, 1957) o enterrados en la arena (¡Oh, qué días más hermosos!, 1961).

Tanto en sus novelas como en sus obras, Beckett centró su atención en la angustia indisociable de la condición humana, que en última instancia redujo al yo solitario o a la nada. Asimismo experimentó con el lenguaje hasta dejar tan sólo su esqueleto, lo que originó una prosa austera y disciplinada, sazonada de un humor corrosivo y con el uso de la jerga y la chanza. Su influencia en dramaturgos posteriores, sobre todo en aquellos que siguieron sus pasos en la tradición del absurdo, fue tan notable como el impacto de su prosa.

Eugène Ionesco (1912- 1994), rumano, se hizo famoso con La cantante calva (1950), disparatada farsa en la que se destroza el lenguaje, convertido en instrumento de incomunicación. La obra escandalizó, achacándosele que no tuviera argumento ni ideas que transmitir, pues se articula con una premeditada falta de urdimbre, basándose únicamente en los malentendidos y juegos de palabras que se producen en situaciones ridículas.

En Las sillas (1951) estos muebles se van acumulando en escena en torno a una pareja de viejos sin saber por qué. Aquí dejó bien claro al público que los diálogos faltos de sentido aparente pueden contener un profundo significado. Un matrimonio anciano invita a una muchedumbre a la isla en la que viven para que el marido pueda contarles la sabiduría acumulada tras noventa y cinco años. El plan que ha ideado para salvar al mundo debe ser contado por un orador profesional, así que los invitados, invisibles, van tomando asiento. Cuando el viejo anuncia que el orador mostrará el secreto, ambos se suicidan y el orador, por signos, indica que es sordomudo. De este modo tan demoledor muestra, la incomunicación de los seres humanos. El drama de Ionesco evoluciona hacia el teatro de advertencia social, como en el Rinoceronte (1958), su obra más críptica y complicada. Los hombres se van transformando en estos animales como símbolo de la deshumanización de las sociedades urbanas modernas. Eugène Ionesco creó un teatro en que lo cómico del lenguaje y de las situaciones iba acompañado por lo trágico de la existencia de personajes disminuidos o tarados.
 
 

martes, 14 de mayo de 2013

T. 12. Las vanguardias europeas: el Surrealismo.

1.- Contexto histórico 
          2.- Características
3.- Las Vanguardias en Europa: Principales movimientos. 
3.1.- Futurismo
3.2.- Cubismo
3.3.- Dadaísmo
3.4.- Expresionismo
3.5.- Surrealismo


1.- Contexto histórico
El cansancio de las distintas tendencias del siglo XIX, especialmente del realismo, provocó en artistas y escritores un deseo de ruptura con el pasado. Pero, por otra parte, la fractura que provocaron los movimientos de vanguardia con respecto al arte anterior estaba íntimamente ligada a los profundos cambios políticos y sociales producidos con la llegada del siglo XX. Entonces una nueva concepción del mundo comenzó a gestarse. Los puntales de lo que había sido la ideología positivista (libre comercio, fe en el progreso, idea de la redención del ser humano por el conocimiento, acceso a una mayor felicidad merced a los avances técnicos y científicos; en definitiva, aquellos elementos en los que se había sustentado la sociedad europea del XIX) se quebraron. El proceso se aceleraría durante la Gran Guerra, cuando los frutos de ese progreso, tan alabado antes, contribuían al horror de la conflagración. A partir de ahí, el "imaginado jardín de la cultura liberal" fue vencido y quedó deshecha la relativa coexistencia pacífica europea de casi un siglo, "desde la batalla de Waterloo hasta la del Somme", en palabras de George Steiner .
Sólo así, tras un proceso traumático en el que la guerra cambia el mapa europeo (para Arnold Hauser, el siglo XX comienza realmente después del conflicto), deshace imperios, provoca revoluciones y propicia el ascenso y triunfo de ideologías totalitarias, se comprende el agitado discurrir del periodo siguiente, que hemos dado en llamar "de entreguerras". Tiempo que coincide precisamente, y no es casualidad, con el momento de mayor actividad de las vanguardias.
Tampoco hay que olvidar que la guerra condicionaría personalmente a muchos de los protagonistas de dichas vanguardias, bien porque la hicieron (André Breton, Louis Aragon, Blaise Cendrars, Bertold Brecht, Ernst Weiss), bien porque murieron en ella o inmediatamente después (Franz Marc, August Macke, August Stramm, Reinhard Sorge, Georg Trakl, Guillaume Apollinaire), bien porque fueron desertores del conflicto, como ocurre con el grupo dadaísta, con Tristan Tzara a la cabeza.
La Guerra agudizó también, y de manera dolorosa, cierta idea de la inutilidad del arte por el arte, modalidad que ya no parecía tener sitio en la vida moderna. Es por eso por lo que una de las labores del creador iba a ser la de ponerse en contra de la lógica y también de la moral, el honor, la religión, la patria o la familia, elementos considerados como convencionalismos de un pasado rechazable desde todos los puntos de vista.
España, pese a la neutralidad oficial, vivió con intensidad un conflicto del que había escapado, aunque no se libraría de la posterior agitación política y social que sacudió Europa como consecuencia de la Revolución rusa. El periodo culminante de las vanguardias coincidió en nuestro país con una nueva fase del reinado de Alfonso XIII, en la que se dio una progresiva descomposición de los partidos dinásticos, agudizada precisamente a partir de 1917, y cuyo exponente más claro, pero no único, fue la huelga revolucionaria de ese mismo año, que puso de manifiesto el distanciamiento entre las que los historiadores llaman la "España oficial" y la "España real". En 1921, el asesinato del presidente Eduardo Dato y el pavoroso desastre militar de Annual, en la guerra de Marruecos, hasta entonces de baja intensidad, aceleraron el fin del "turno pacífico" de partidos en el poder, propiciando la dictadura de Primo de Rivera a partir de 1923.
Todo esto tuvo su reflejo en el mundo de la cultura y del pensamiento. Se tenía conciencia de las causas, de vivir un tiempo nuevo y de que ello afectaba al arte. Se producirá así un cambio de talante que afecta a los más variados órdenes de la vida.
Otro factor importante que influye en el origen y desarrollo de las vanguardias es el referido a los avances tecnológicos. Surgen los diferentes movimientos en un momento de avances vertiginosos -y desconcertantes para el artista- en distintos campos (el cine, la radio, el avión, el rascacielos, el ascensor, el automóvil, nuevas armas de guerra, etc.). Estos avances funcionan como origen de una nueva sensibilidad artística pero a la vez como inspiración de una nueva iconografía, algo que también ocurre con respecto a la cultura urbana y los nuevos hábitos de vida característicos del siglo XX.

2.- Características
El nombre de Literaturas de Vanguardia fue acuñado durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) para designar a una serie de inquietudes artísticas que se sitúan en la “avanzadilla” cultural del momento. El vanguardismo significó uno de los momentos de mayor unidad entre los artistas europeos que se proyectaron hacia la construcción de una nueva cultura y, por tanto, de una nueva sociedad.
Pero el vanguardismo no fue ni mucho menos una tendencia unitaria sino que estuvo formado por una gran cantidad de movimientos, cada uno de ellos con peculiaridades, intenciones y técnicas propias. Lo que tuvieron en común fue el deseo de crear un arte radicalmente nuevo y que rompiese definitivamente con el realismo.
Pueden señalarse, eso sí, algunas características generales comunes a los diferentes movimientos de la vanguardia:
Internacionalismo . Frente al nacionalismo de la literatura anterior, preocupada por la problemática social de cada país, los artistas de vanguardia se consideraron ciudadanos del mundo -del mundo del arte, se entiende- y preocupados por cuestiones universales más que particulares.
- Antitradicionalismo . Desprecian todo lo heredado de periodos anteriores, tanto en lo referente a temas como a formas de expresión. De esta postura derivan algunos otros caracteres:
- Renuncian por principio a toda ilusión de realidad (base del arte anterior). Intentarán expresar su visión de la vida mediante la deliberada deformación de los objetos naturales. Su relación con la naturaleza no se basará en la imitación sino en la “violación” de la misma.
- Son movimientos de choque que no aspiran a permanecer mucho tiempo sino al continuo cambio. Algunos apenas llegaron a durar unas horas.
- Buscan la originalidad, la individualidad, la diferencia, la novedad. Abren caminos nuevos, de ahí el término “vanguardia”.
- Es un arte intelectual , minoritario y dirigido solamente a aquellos que son capaces de comprenderlo.
- Es un arte fiel a su época y p or eso refleja el espíritu de su tiempo: las máquinas, el progreso, la técnica, las diversiones, el deporte, el humor ... pero también refleja los aspectos más negativos de la sociedad moderna.
- Es un arte fundamentalmente feo , el primero en acentuar de forma general lo grotesco en nuestra cultura occidental.
- Es un arte deshumanizado , desprovisto de sentimientos y pasiones humanas. El arte se reduce en muchas ocasiones a simple juego formal.
- Busca la espontaneidad , no el trabajo previo y minucioso.
- Su tema principal será la contradicción . Este hecho explica, por ejemplo, que algunos movimientos exalten los valores positivos del mundo moderno (futurismo), mientras que otros se centran en los aspectos negativos (expresionismo o surrealismo).
- El arte de vanguardia se valdrá de dos herramientas principales:
El humor , porque es útil para desmitificar y desdramatizar
La metáfora (culto a la imagen), en la que los términos que se comparan tienen poca relación entre sí.
Libertad absoluta del artista. Libertad llevada hasta el extremo, por ejemplo, de romper con la lógica o con los idiomas conocidos.
- Existencia de una conciencia de grupo dentro de los distintos movimientos, manifestada en una común sensibilidad artística, en la tendencia a la institucionalización de los postulados en manifiestos y en la existencia de órganos de expresión comunes (revistas, exposiciones, reuniones y otras actividades).
- Relación de dependencia entre distintas artes: la pintura invade la lírica, la música se traslada al verso, la letra llega a los cuadros, el pensamiento determina la plástica, etc. En este sentido, tuvo mucha importancia el cine, visto a modo de amalgama de distintas artes: pintura, literatura, escultura, música, novela, teatro. También se advirtió la capacidad del cine para generar mitos nuevos que superasen los ya agotados (Charles Chaplin, Buster Keaton, Greta Garbo, etc.).


3.- Las Vanguardias en Europa: principales movimientos
Los movimientos de vanguardia fueron fundamentalmente europeos y buena parte de ellos mayoría tuvieron raíz francesa, en la medida en que sus pautas se marcaron desde París, que ya había sido el lugar de origen de anteriores tendencias de carácter renovador, como el Simbolismo el Impresionismo y el Modernismo. En París se gestaron movimientos como el cubismo , el futurismo y el surrealismo . Pese a ello, conviene recordar la existencia de otros grupos que tuvieron su centro de irradiación lejos de esta ciudad, como es el caso del expresionismo , pronto adscrito a Alemania, del dadaísmo del Zurich neutral de la guerra, del rayonismo ruso (síntesis de cubismo, futurismo y orfismo), del imaginismo inglés (también llamado vorticismo , que desarrolla Ezra Pound sobre la base de nuevos ritmos e imágenes bien definidas), sin olvidar otros movimientos más exóticos, como el estridentismo mexicano o el vibracionismo , variante futurista que desarrolló el uruguayo Rafael Barradas en Barcelona. A estos movimientos podríamos añadir otros “ismos”, siguiendo a Guillermo de Torre: superrealismo, purismo, constructivismo, neoplasticismo, abstractivismo, babelismo, cenitismo, simultaneísmo, primitivismo, panlirismo , etc.

3.1.- Futurismo
El futurismo puede considerarse uno de los primeros movimientos de vanguardia. Comenzó en 1909, año en que su fundador, el italiano Marinetti, publicó en París el primer manifiesto definiendo el movimiento. Destacan en él los siguientes rasgos:
-Temas: la velocidad, el riesgo, el peligro, lo moderno, las máquinas, la violencia, los deportes, la guerra, el militarismo, las fábricas, etc.
-Reformas literarias:
•  Destrucción absoluta de la sintaxis.
•  Sustitución de los signos de puntuación por signos matemáticos y musicales.
•  Supresión del YO.
•  Primacía de la imaginación sin ataduras de ningún tipo.
•  Alteración y juego con la tipografía.
-Espíritu:
•  Odio a la inteligencia a favor de la intuición.
•  Ruptura con todo lo pasado.
•  Espíritu iconoclasta. Ruptura con las convenciones culturales.
•  Optimismo y vitalidad.
Se apreció especialmente de este movimiento su talante dinámico y su rebelión frente a los academicismos; sus llamadas al riesgo ("Queremos cantar el amor al peligro, el hábito de la energía y de la temeridad"), muy en la línea de posteriores proclamas de Mussolini animando a los jóvenes a "vivir peligrosamente"; su sentido de la modernidad, entendida como defensa de la velocidad y del maquinismo (este último considerado un instrumento del poder humano); su visión de horizontes y de infinitos; su defensa de lo intuitivo, de la invención; la utilización del humor; sus ataques, en fin, a la moralidad imperante "y a todas las cobardías”.

3.2.- Cubismo
El cubismo en artes plásticas surgió en torno al año 1907 con pintores como Picasso o Braque. El cubismo literario apareció unos años más tarde y su máximo representante sería Apollinaire.
Como rasgos característicos de este movimiento, pueden citarse:
•  Descomposición de la realidad y su observación desde diferentes perspectivas.
•  Integración de diferentes artes. Esto explicará el género literario del caligrama (pintura + literatura) y el pictórico del collage (pintura + escultura + literatura).
•  Pretensión de crear obras de arte con vida propia, independientemente de su parecido con la realidad.
•  Eliminación de lo anecdótico y descriptivo.
•  Fragmentarismo. El poema se suele convertir en una sucesión de emociones, ideas, anotaciones, etc.
•  Espontaneidad. Se niega la elaboración formal posterior de la obra de arte. Se busca lo ilógico.
•  Se huye del intelectualismo.
•  Los temas tratados serán los propios del mundo del momento, en sus aspectos positivos y negativos. El poeta se ocupará de todo aquello que hiera su sensibilidad.
El paso del cubismo plástico al literario se dio de la mano de autores como Max Jacob, André Salmon, Cendrars, Maurice Raynal o Gertrude Stein, gente toda ella muy cercana a los pintores cubistas y en especial a Picasso. También a través de revistas como Sic, L'Élan , Nord-Sud (referencia a una línea del metro parisino) y Littérature . Pero el artífice fue Guillaume Apollinaire, descubridor de Picasso (Picasso peintre, 1905), quien sistematizó los principales rasgos del cubismo literario, que luego llevaría a la práctica en Alcools (1913), y sobre todo en Calligrammes (1918), conjunto de poemas visuales en los que la linealidad del verso desaparece en favor de una tipografía que recuerda el objeto mencionado, y que tienen en la pintura su modelo. Estos pictogramas fueron el arranque de una poesía experimental que marcó gran parte de la literatura vanguardista. El propio Apollinaire justificaba este proceso: "Los artificios tipográficos llevados muy lejos con gran audacia tienen la ventaja de hacer nacer un lirismo visual que era casi desconocido antes de nuestra época". En todo caso, estamos ante unos poemas hechos para la lectura, incluso para la contemplación, y no para ser escuchados, con todo lo que ello implica de novedoso.
Junto con los caligramas de Apollinaire destacan también los juegos verbales de M. Jacob, los poemas innovadores de Cendrars y los versos y aforismos de Reverdy. A partir de 1920, la presencia de Paul Éluard, Benjamin Péret, Antonin Artaud, Robert Desnos, Valery Larbaud y otros autores que luego destacarían en el surrealismo, añade savia nueva a este movimiento.

3.3.- Dadaísmo
Tiene su origen en Zurich en 1916, durante la Gran Guerra, cuando un grupo de artistas, entre los que se encontraban Hugo Ball, Hans Arp o Richard Huelsenbeck, y a los que después se uniría el poeta rumano Tristan Tzara, iniciaron una serie de sesiones en un bar rebautizado Cabaret Voltaire , con la intención de lanzar, en palabras de Ball, "los más estridentes panfletos […] y para rociar adecuadamente con lejía y burla la hipocresía dominante".
Dadá pretendía ser diferente, no conformar un movimiento más. Los dadaístas querían acabar con el arte, bueno o malo, y con la noción misma de literatura. Representaron la negación absoluta. De ahí que su nihilismo acabara en un callejón sin salida. Tzara explicó tardíamente, en 1950, que para comprender muchos de los supuestos del dadaísmo había que imaginarse la situación de unos jóvenes "prisioneros en Suiza" en 1914 y dominados por el rechazo hacia toda forma de civilización moderna, incluido el lenguaje.
El mismo nombre no significaba nada: "Encontré la palabra dadá en el diccionario Larousse", diría Tzara en su momento, aunque posteriores versiones, suyas y de otros autores, acerca de posibles significados ( el primitivismo, el primer sonido que dice el niño, el empezar desde cero, lo que nuestro arte tiene de nuevo …), hayan alcanzado una proyección casi legendaria. En todo caso, de esa primera explicación surgió uno de los puntos básicos del dadaísmo: el azar esgrimido contra la lógica y utilizado como elemento creativo.
Se iniciaba así una protesta poética y artística dirigida contra todo. A partir de ahí surgirían los famosos happennings, que tanto escandalizarían, y la no menos famosa revista Dadá, dirigida por Tzara, quien acabaría convirtiéndose en el líder del grupo.
El Manifiesto Dadá no apareció hasta 1918, momento en el que Tzara entró en contacto con Breton, Aragon, Eluard y Picabia. La categorización de Tzara fue en estos términos: "Protesta con los puños de nuestro ser: Dadá: Abolición de la lógica, danza de los impotentes para crear: Dadá: Chillidos de los colores crispados, entrelazamiento de las contradicciones grotescas y de las inconsecuencias: La Vida" .
De Dadá surgirían elementos utilizados después por los surrealistas, como el gusto por la sorpresa y el escándalo (insultos, violencia, agresión, histrionismo, humor) y el afán experimental, que a su vez procedía del futurismo (Tzara dijo que "el futurismo había muerto de Dadá").
Se ha señalado que este movimiento contenía más actividades que obras, y que éstas formaban parte del espectáculo, pero es cierto que el dadaísmo dejó los "ready-mades" (término inventado por Duchamp), formados a partir de collages, grabados, esculturas, pinturas, fotomontajes (Man Ray) y todo tipo de objetos que hoy denominaríamos "reciclados" (el famoso urinario y el portabotellas de Duchamp, pero también corsés, periódicos, billetes de tranvía, etc.). También dejó la escritura automática (leían a coro poemas de ese tipo) y los poemas abstractos, basados únicamente en el sonido (es célebre la representación del primer poema fonético abstracto llevada a cabo por Ball, en julio de 1916, cuando disfrazado de objeto móvil recitó en medio de un gran escándalo: "O gadji beri bimba glandridi laula lonni cadori…"). A ello se añade toda suerte de recursos tipográficos y caligráficos, mezcla de tintas, etc.

3.4.- Expresionismo
Los representantes de este movimiento prefirieron hablar más de "postura vital" que de una corriente entendida como tal. En todo caso, el expresionismo se identificó frecuentemente con anticonformismo y sus exponentes fueron vistos como iconoclastas. El movimiento tendría sus momentos estelares durante la segunda década del siglo e inicios de la tercera.
El expresionismo no abstrae geométricamente las formas, como el cubismo, ni es una manifestación situada entre el sueño y la vida, como el surrealismo. El expresionismo, basándose en la intuición, depura, intensifica e interpreta la realidad, pero nunca se aparta totalmente de ella. Y, por supuesto, es absolutamente irracionalista. Entre sus rasgos fundamentales se halla lo que se ha dado en llamar la "poética del grito", de la que habla el crítico Armando Plebe: "entendida como un abrir los ojos de par en par a los aspectos más alarmantes de la realidad […], parece exigir del artista una expresión angustiada y angustiosa, un grito de alarma". Otra faceta importante es su capacidad para deformar hasta la caricatura, dado que el expresionismo se niega a captar la realidad a través de las huidizas impresiones del momento, estableciendo jerarquías y una "estilización que deriva en deformación", como señaló Gasch. Los expresionistas utilizaron la caricatura, el guiñol, la máscara y, en general, todas aquellas deformaciones y trazos desgarrados que "expresaran" en sí mismos, desdeñando la armonía impuesta por el impresionismo y convirtiéndose en un arte crítico en su búsqueda de nuevas manifestaciones.
Para todo ello la literatura expresionista se sirvió de recursos como el "flujo de conciencia" (que, sin estar especialmente ligado a este movimiento, lo caracterizó en buena medida), el uso de un lenguaje desgarrado, la presencia constante de la muerte, la violencia y la crueldad, la elaboración de personajes abstractos o genéricos, las narraciones fragmentadas; la crítica a la burguesía y la presencia de lo grotesco como medio de representar la naturaleza humana.
Sin lugar a dudas fue Valle-Inclán el ejemplo más destacado en nuestro país entre los autores que se acercaron a ciertas formas del expresionismo, pese a su fama de ser un escritor individualista y poco interesado por lo que se hacía a su alrededor. Un análisis de las obras que se engloban dentro de su teoría del esperpento pone de manifiesto un buen número de coincidencias con la -técnica expresionista. La citada "poética del grito", tiene su eco en la obra de Valle-Inclán, y muy especialmente en Tirano Banderas (1926), novela en la que la denuncia crítica, la violencia, la crueldad, la muerte, la distorsión y la perspectiva deformante, la caricatura, los juegos de luces y sombras, la propia estructura cinematográfica, la presencia del "superhombre al revés", el desgarro en el lenguaje y el sarcasmo, conforman un mundo literario que entronca directamente con los presupuestos estéticos desarrollados por aquella corriente, por su literatura, por su cine y por su arte.

3.5.- Surrealismo
El surrealismo como movimiento artístico nace en Francia en torno a 1920, aunque probablemente sus mejores manifestaciones se dan en España o proceden de artistas españoles. Su creador fue André Bretón y en torno a él se formó un importante grupo de artistas que residieron en París y que durante algún tiempo siguieron fielmente los dictados de la teoría surrealista: Louis Aragon, Juan Larrea, Luis Buñuel y Salvador Dalí, entre otros.
El surrealismo no pretendió ser solamente una opción artística sino que quiso ser un movimiento que promoviera la revolución integral, la liberación total del hombre. Pretendió transformar la vida. Esa liberación total que buscan los surrealistas se centra fundamentalmente en dos áreas de la personalidad y de la vida. Por un lado buscan liberar al ser humano de sus propias represiones. En este aspecto, entroncan con la teoría del psicoanálisis de Freud. Pero también pretendieron una liberación de la represión que sobre el hombre ejerce la sociedad burguesa y su modelo de estado. En esta tendencia, el surrealismo se relacionará con el marxismo.
Para conseguir esa finalidad de liberar al ser humano de las represiones personales y sociales, los surrealistas se valieron de una serie de técnicas concretas, todas ellas buscando la libertad de creación y olvidando la razón:
•  Escritura automática
•  Ensambladura fortuita de palabras
•  Reseña de sueños
•  Liberación del lenguaje mediante metáforas, en las que se asocian términos que no tienen relación aparente.
Con ello los surrealistas buscaron llamar la atención no de la razón del lector sino de su inconsciente. Pretendieron provocar acciones, no ser entendidos.
Por todo lo dicho, debe considerarse el surrealismo como un movimiento que rehumaniza el arte deshumanizado de las vanguardias, es la última vanguardia, que cierra un periodo y supone la vuelta a temas existenciales, religiosos y sociales.
Pueden citarse los siguientes rasgos principales de este movimiento, que ha quedado como el más significativo de toda la época vanguardista:
•  A diferencia del dadaísmo, no reniega de la realidad sino que pretende acceder a la esencia última de esa realidad adentrándose en los campos profundos del pensamiento y dejando a éste libre de toda sujeción racional y, en gran medida, al margen de toda preocupación estética o moral.
•  Esta nueva apreciación de la realidad lleva a un universo nuevo para el surrealismo: el del subconsciente, donde aquélla se manifiesta en su totalidad, y que es tan importante o más que la vigilia. Esto permite hablar de una "poética del sueño", capaz de producir obras inquietantes y extrañas, dominadas por la irracionalidad, por la no-lógica y por las técnicas de libre asociación.
•  Otra de las bases sobre las que aparentemente se asienta la definición de la actividad primera del surrealismo es la "escritura automática", que es la resultante del poder productivo de las frases que brotan de la mente al aproximarse al sueño. La escritura automática tiene como base el azar, al cual se abandona el poeta, permitiendo que aparezcan libremente ideas, asociaciones y palabras.
•  En consonancia con el rechazo de una visión informativa o descriptiva de la realidad, surge el concepto de lo merveilleux. En el Manifiesto surrealista queda patente: "Digámoslo claramente: lo maravilloso es siempre bello, todo lo maravilloso, sea lo que fuere, es bello, e incluso debemos decir que solamente lo maravilloso es bello”. Esto tendrá después su importancia a la hora de formular poéticas como la del "realismo mágico" (concepto aparecido en esos años), o la de "lo real-maravilloso" (elaborada por Carpentier en los años 40), que tienen una evidente deuda contraída con el mundo de las vanguardias, y en especial con el surrealismo.
•  Una consecuencia de lo anterior será el interés manifestado por los mitos, entendidos como símbolos. Para Breton, el surrealista es "un portador de llaves" y, por tanto, los mitos son los verdaderos conectores entre lo real y lo suprarreal. Es el paso del subconsciente individual al subconsciente colectivo. A partir de aquí se entiende el interés por el folklore, las leyendas y otras formas de creación colectiva. No es casual que Marcel Raymond destacase el excepcional hallazgo lorquiano de síntesis entre "el giro popular y la visión poética más original" en su De Baudelaire al surrealismo (1933), libro considerado en su momento como un verdadero catálogo del surrealismo.
•  Otros recursos destacados serían el uso de imágenes perturbadoras, la presencia de profecías, los sueños, el humor negro y la crueldad (como vías contrarias al sentimentalismo), el satanismo y la alusión a objetos surrealistas.